Ciberestafas: email spoofing

El email spoofing, también conocido como suplantación de identidad en correos electrónicos, es una táctica ampliamente utilizada en ataques de spam, phishing y diversas estafas. Su objetivo principal es engañar a los usuarios haciéndoles creer que un mensaje proviene de una persona o entidad en la que confían. Para lograr esto, los perpetradores suelen crear direcciones de correo electrónico muy similares a las originales que desean suplantar.

1.- Forma a tus empleados y usuarios: Proporciona capacitación y concienciación sobre el email spoofing y otras tácticas de suplantación de identidad. Enséñales a reconocer las señales de advertencia, como errores ortográficos, direcciones de correo electrónico sospechosas o solicitudes inusuales.

2.- Mantén tus sistemas actualizados: Asegúrate de que tus sistemas de correo electrónico y software de seguridad estén actualizados con las últimas correcciones y parches de seguridad. Las actualizaciones regulares ayudan a cerrar posibles brechas de seguridad que los atacantes podrían aprovechar.

3.- Utiliza filtros antispam y antiphishing: Configura filtros de spam y phishing en tu servidor de correo electrónico o utiliza servicios de seguridad en la nube que detecten y bloqueen correos electrónicos fraudulentos. Estos filtros pueden ayudar a identificar y filtrar mensajes sospechosos antes de que lleguen a los buzones de correo de tus empleados o usuarios.

4.- Verifica cuidadosamente los remitentes desconocidos: Antes de abrir un correo electrónico de un remitente desconocido, examina el nombre del remitente y la dirección de correo electrónico. Ten en cuenta que los atacantes pueden usar nombres y direcciones similares a los de empresas legítimas, así que mantén la cautela y desconfía de cualquier discrepancia o irregularidad.

5.- Evita hacer clic en enlaces sospechosos: Si recibes un correo electrónico que solicita hacer clic en un enlace, especialmente si es inesperado o parece urgente, no lo hagas de inmediato. Verifica la autenticidad del enlace pasando el cursor del ratón sobre él (sin hacer clic) para ver la URL real. Si no coincide con el supuesto remitente o parece sospechosa, es mejor no hacer clic y eliminar el correo electrónico.

6.- Sé cauteloso con los archivos adjuntos: Los archivos adjuntos pueden contener malware o virus que comprometan la seguridad de tu sistema. Evita abrir archivos adjuntos de correos electrónicos no solicitados o de remitentes desconocidos. Siempre verifica la fuente y asegúrate de que el archivo sea seguro antes de abrirlo.

Recuerda que el «sentido común» es tu mayor arma contra las ciberestafas. Si necesitas ayuda para la prevención, LLAMANOS.